González pide al Gobierno andaluz que conceda la Medalla de Andalucía a título póstumo al sacerdote Enrique Iniesta

ANDALUCÍA.- La  presidenta de la Comisión de Enlace PA+PSA, Pilar González, ha pedido que el Gobierno andaluz le conceda la Medalla de Andalucía a título póstumo al sacerdote escolapio Enrique Iniesta Collaut-Valera, biógrafo del Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, y considerado el primer investigador andaluz en valorar e investigar su figura.

En declaraciones a Europa Press, González ha lamentado su fallecimiento y ha asegurado que el andalucismo se encuentra “de luto” por esta “importantísima pérdida”. “Su contribución al proceso de autonomía de Andalucía y su investigación sobre la figura de Blas Infante fue absolutamente relevante”, ha agregado.

González ha afirmado que el que fuera el biógrafo de Blas Infante tiene motivos “más que sobrados” para recibir la Medalla de Andalucía, que ya fue solicitada en 2009 por el Centro de Estudios Históricos de Andalucía, una candidatura que contó con el apoyo del Partido Andalucista pero que finalmente no llegó a buen puerto.

La líder andalucista, que ha apuntado que Iniesta deja un “legado inmenso”, ha indicado que cuando comience el nuevo curso político solicitará a la dirección del partido que organice la celebración de un acto público para reconocer la trayectoria de este hombre, al que calificó como “polifacético y apasionado de la vida”.

Asimismo, quiso destacar que el Partido Andalucista le concedió en 2008 la única Medalla de Oro que ha otorgado a lo largo de su historia. “Aunque nunca militó en el partido era un andalucista hasta las trancas”, ha apostillado González, quien se ha mostrado convencida de que con su fallecimiento se pierde una persona “irremplazable”.

UNA LARGA ENFERMEDAD

Enrique Iniesta falleció el pasado sábado a sus 80 años como consecuencia de una larga enfermedad. Nacido en Madrid en 1930, a lo largo de su vida compaginó su vida sacerdotal en la Orden de los Escolapios con su faceta de educador en valores cristianos y sociales de las últimas generaciones de cientos de niños y jóvenes andaluces, fundamentalmente desde su vocación pedagógica en las aulas calasancias de los colegios de Granada y Sevilla.

Junto con José María de los Santos, Eduardo Chinarro, Diamantino García Acosta, José María Javierre o José Godoy, entre otros, significó una parte importante de la Iglesia cuyo compromiso revirtió en la llegada de una democracia pacífica y de una autonomía de primer orden para Andalucía.

Precisamente, en reconocimiento a esa labor de conjunto en pro de las clases más desfavorecidas de Andalucía y la defensa de la identidad del pueblo andaluz, recibió galardones como el Diploma de la Ciudad de Granada (2000), la Medalla de la Provincia de Sevilla (2009) o la Medalla de Oro del Partido Andalucista en 2008.

Europa PressDiario Qué

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