El ayuntamiento de Torrox busca alternativas al monocultivo del turismo

El proyecto que pretende la cría en cautividad de tilapias cuenta con el apoyo del Ayuntamiento torroxeño y de la Consejería de Innovación, y supone una inversión inicial de 48.000 euros

El concejal de Desarrollo, José Perez (PSA), y el biólogo del Aula del Mar Álvaro Atencia, observan una pecera con tilapias. / E. C.

El concejal de Desarrollo, José Perez (PSA), y el biólogo del Aula del Mar Álvaro Atencia, observan una pecera con tilapias. / E. C.

La tilapia es una especie simialar a la dorada que se caracteriza por la rapidez con que se reproduce. En apenas unos días, una hembra adulta puede poner más de un millar de huevos.

Esta especie se ha convertido en numerosos países del mundo en un floreciente recurso económico, y la base de una industria que da de comer a millones de personas. Así, en países tan distantes como Egipto, Mozambique o Ecuador, la cría de tilapias está creciendo a un ritmo vertiginoso en los últimos años, y ya es posible encontrar, en buena parte de los supermercados de España, este pescado, de color blanco y carnosidad similar a la dorada.

En Torrox están intentando emular ahora este modelo, con un proyecto pionero en España para introducir la cría en cautividad del pez tilapia, cuyo nombre científico es Oreochromis Niloticus o tilapia del Nilo, en las explotaciones agrícolas. La idea es que las antiguas albercas o estanques, la mayoría en desuso, puedan servir como espacio para la cría en cautividad de esta especie, y de paso, contribuir a diversificar la actividad agrícola y poner en valor los recursos naturales del entorno.

La localidad cuenta con las condiciones idóneas para que el proyecto, que se encuentra en su última fase de laboratorio, tenga éxito, según explica su coordinador y miembro del Aula del Mar, Juan Antonio López. «El clima es muy suave durante todo el año, por lo que estos peces se adaptarían muy bien, no siendo necesario tener que calentarles el agua», detalla este biólogo, quien añade que están ultimando la consecución de una especie de tilapia propia de la zona, con cruces de ejemplares traídos desde Egipto y Mozambique.

El proyecto cuenta con el apoyo del Ayuntamiento torroxeño y de la Consejería de Innovación, y supone una inversión inicial de 48.000 euros. «Somos conscientes de que se trata de algo experimental, pero estamos convencidos de que hay que innovar y experimentar para encontrar alternativas económicas al modelo de desarrollo basado en el turismo de sol y playa y en el ladrillo», considera el concejal de Desarrollo, José Pérez (PSA).

Versatilidad gastronómica

Por ahora, ya hay una veintena de agricultores interesados en participar en la iniciativa, que antes de final de año entrará en su segunda fase, la de experiencia piloto en dos explotaciones agrícolas. «Vamos a probar en un invernadero y al aire libre para ver dónde se reproducen mejor», desgrana el biólogo Álvaro García, que junto a Raquel Jurado son los encargados de alimentar a las tilapias que se crían en los laboratorios situados en un edificio municipal en Torrox-Pueblo.

«Ya hemos sacrificado unas pocas y la verdad es que están deliciosas a la plancha o al horno», apunta Pérez, quien destaca la versatilidad gastronómica que ofrece esta especie de pescado, cuyo precio de mercado ronda los cinco euros.